miércoles, 8 de octubre de 2014

I TRAIL CIUDAD DE VALVERDE



LAS PALOMAS



 

…Y mis hijos me preguntan:
-        ¿Para que corres si nunca ganas?
-        Para superarme a mi misma. Mi objetivo no es ganar, sino acabar. Cuando haces una carrera de 50 km, con un terreno un poco durillo, tu gran recompensa es saber que has sido capaz de terminarla, es una prueba más en la vida, algo que no es fácil y que a parte de tener un poco de forma física, es necesario tener una buena forma mental, y el demostrarte a ti misma de que la tienes, te hace afrontar los problemas del día a día con más fuerza. ¿Lo entendéis hijos?
-        NO (ponen cara de póker).

Es el gran día, hemos estado muy nerviosas los días previos, nos acercamos al recoger los dorsales y todos son nervios y visitas al WC, todos vienen preparados para correr, bueno, casi todos, y nosotras con nuestros bastones, miro a mi alrededor y la mayoría de los que está preparados a andar llevan uno o ninguno, una chica que está estirando nos comenta, “ lo peor es del km 17 al 23”, bueno, nos lo tomaremos con calma. Fotitos de rigor con los Androx y al cajón de salida.

Comienza la carrera, la salida muy buena, sin mucho apelotonamiento, caminamos hacia las afueras del pueblo, todos a una, los que han salido corriendo van por delante y nosotras a nuestro ritmo, creo que las únicas que llevábamos los tacos para asfalto, la mañana empieza a acompañar con la niebla, pero sabemos que no va a durar mucho, al ratito “mi amigo” empieza a hablar  -Tiempo 19 minutos 59 segundos, calorías X distancia 2 km, ritmo 9 minutos 59 segundos.- Yo grito eufórica, ¡Ya llevamos 2 km, nos faltan sólo 48 km!, nadie se emociona…

Empezamos a adentrarnos en las montañitas de Valverde, ya que como pudimos comprobar más adelante, los pinos de Valverde estaban en la dirección contraria. La gente que caminaba a nuestro lado comentaba…esto no son cuestas, lo fuerte está por llegar, y yo pensaba, bueno… pues ya lo veremos, y les decía, ¡a mi no me lo cuentes, ya lo veré!, como animadores no tenían precio jijiji.

Continuamos la marcha, las cuestas hacia abajo las hacíamos corriendo, bueno, nos dejábamos caer, con los bastones parecía que volábamos, hubo alguno que se picó con nosotras.. ilusos, ¡ si no os vamos a ganar! jajaja, “mi amigo” vuelve a hablar  -Tiempo 36 minutos 37 segundos, calorías X distancia 4 km, ritmo 8 minutos 19 segundos.- ¡ Ves Paloma!, eso son las cuestas hacia abajo.

Llegamos al primer avituallamiento, creo que fue en el km 9, nos dieron agua y unos de los voluntarios nos comentó
-        Nos os preocupéis, tampoco es tanto lo que queda, las cuestas no son tan duras, se hacen bien.
-        Así me gusta, alguien que suba la moral, el susto ya me lo encontraré yo cuando lo vea.


Y efectivamente, fue un sustillo, pero focalizamos el objetivo en la llegada a la cima, como no se veía si habían más, pues no sufríamos tanto, es lo que tiene la ignorancia, no te da miedo de nada. Un caminante pasa por mi lado y me comenta. –Son siente- Bueno, me voy a callar para  no desmoralizar a los demás.

Después de la subida, llegaba la bajada. Una, Dos, Tres… La verdad es que dejé de contar, no se si fueron siente, pero por ahí andaría la cosa. Solo pensaba en llegar a la cima y que Paloma fuera bien, todo ello evitaba que pensara en el calor, cansancio etc.. esas cosas que hacen que todo sea cuesta arriba.

En la penúltima cuesta un motorista, de los voluntarios, nos echó agua por encima, ¡Que bien no sentó!.

Pasadas estas subiditas y bajaditas llegamos a un puesto de avituallamiento que estaba pegado a otro, ¡ Que de gente !, ya nos explicaron que para llegar al otro tendríamos que recorrer un poquito más, ya que desde el otro punto quedaría sólo 12Km. Tomamos las naranjitas que nos sabían a gloria, platanitos, aguita…

Seguimos caminado, se unió a nosotras un caminante de Isla, y los tres continuamos subiendo y bajando cuestas, llegado a este punto, como las cuestas eran más llevaderas, ni Paloma ni yo queríamos bajarlas, las rodillas estaban resentidas y las bajadas nos costaban cada vez más. Yo veía la subida y decía ¡Bien! y veía la bajada y decía ¡OFuuuu! . Y entonces pasó lo más inesperado… me caigo en un llano ¡que torpe!, en mi favor diré que había muchos palitos en el suelo, continuamos el camino un poco dolorida pero enseguida se me olvidó el dolor.

A nuestro ritmo fuimos caminando y sacando temas de conversación, para que fuera todo más ameno y se nos olvidara el cansancio, creo que le conté a Paloma todas las gilipolleces que se me pasaron por la cabeza, hasta cosas que diría ella… ¿y a mi que me importa? Jiijij, pero bueno, era por una buena causa, no pensar en el cansancio, calor etc.

Acabamos ese circuito y ya solo nos quedaban 12 Km. Nos comentaron en ese puesto que habían abandonado muchos, yo solo pensaba, …con lo poco que queda, si hace falta voy arrastrándome… Frutita reponedora y continuamos la marcha.

Cuando ya solo quedaban 7 km nos paramos en el último puesto de avituallamiento, ahí estaban dos chicarronas de las sierra, curtidas en  esto de las cuestas, que nos habíamos ido encontrando durante toda la carrera, unas veces estaban ellas por delante y otras por detrás, nos llamaban LAS PALOMAS. Paloma se sentó a descansar, y a modo de pique, con unas palebrejas, hice que se levantara para poder adelantarlas. 

Seguimos nuestra marcha, creíamos que ya no habían más cuestas, pero no, hasta el final nos acompañaron las cuestecillas.

Cuando ya quedaba muy poquito, unos 7 km, Paloma se vino un poco abajo y las chicarronas nos adelantaron, creo que fue debido a la falta de alimento, lo que se llama una pájara, no me comentó nada hasta más adelante, cuando ya se le había pasado, sería para que no le obligara a comer… Puse un poquito de música en el móvil y seguimos la marcha, cuando llegamos a la carretera de la entrada al pueblo, vimos el cielo abierto, ¡Ya no queda nada!, eso pensábamos, pero faltaban 2 km. En ese momento ya estábamos más animadas, una niña que nos vio pasar nos gritó ¡Ánimo, solo os queda un kilómetro!, ¡ Que pueblo más entregado….!

En ese último kilómetro se  nos agregó un hombre, que me reconoció como alumna suya de la facultad, ¡Que vergüenza!, yo no me acordaba de él, la verdad es que tengo la cabeza fatal… jijiji.

Y vimos la meta…. Y nos aplaudieron…. Y saludé con reverencias… Y Paloma pasó toda la vergüenza que a mi me falta jijijijij.

10 horas, 39 minutos. Rozaduras, Ampollas…y ¡MUCHA FELICIDAD! .

GRACIAS PALOMA POR ACOMPAÑARME EN ESTA AVENTURA.

María Cousillas.



Ya María ha explicado con detalle como fue el transcurso de la carrera, yo solo quiero decir unas palabras de mis sensaciones vividas:

-Frío mañanero,nervios, empezando a rodar, uff subidas, cogiendo el ritmo, uff más subidas, veo el abismo (del km 17 al 23), calor  y más calor, moscas cojoneras, uff más subidas, María hablame por dios que se me pase el tiempo más rápido,no veo el fin, uff bajadas, pájara, llegando: alegria, satisfación, cansancio, emocion...

En fin que son muchas cosas que una experimenta a los largo de diez horas y media andando. Tengo que darle las gracias a María por su apoyo , por tirar de mi siempre con unas palabras de animo en la boca y por su alegría.
¡Chicas id preparándose, que Morón cada vez esta más cerca¡

Paloma González



2 comentarios:

  1. Que pedazo de campeonas!!!! La verdad es que me están doliendo las piernas sólo de escuchar tanta cuesta. Me alegro de que lo pasarais bien. Y ahora sì, que se prepare Morón, q allí estaremos!!!

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  2. Ole, ole y oooleeeee!!!!!!!, vaya pedazo de carrerón q hicisteis. Os doy mil y una Felicitación porque lo hicisteis increiblemente bien, ¡¡¡Que lección nos habeis dado!!!!!!
    Ya no hay nada que temer asi q......¡¡¡¡¡Morón cada vez más cercaaaa!!!!
    Mucos muakis muakis para las dos.

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